HUAMANTLA HOY
“El Cobijas”, León y Negro, parte inseparable de Huamantla
Durante casi una década recorrió calles y caminos del pueblo; su historia refleja la soledad y la bondad de quienes menos tienen
HUAMANTLA
Por: Jesús Ortega
10/25/20252 min read


Huamantla, Tlax.- Viernes 24 Octubre 2025.- Durante casi diez años, Adrián Molina, conocido entre los habitantes como “El Cobijas”, fue una figura familiar en las calles de Huamantla.
Con su andar pausado, barba grande y una pila de cobijas a la espalda y dos perros que no se separaban de él, se convirtió en parte del paisaje cotidiano y en un recuerdo vivo de las historias que transcurren al margen de la ciudad.
Alto, de complexión robusta, mirada clara y barba entrecana, “El Cobijas” solía caminar por el bulevar Cuamanco, el pueblo de Zaragoza o los alrededores de Santa Clara.
Muchos lo veían apoyarse con un bastón y saludar con amabilidad cuando pedía un refresco o alimentos. Vivió de la caridad.
“Era tranquilo, no hacía daño a nadie. Siempre andaba con sus perros y se ganaba el cariño de varios comerciantes”.
A veces dormía bajo el puente del bulevar Cuamanco, cuidando que la corriente del agua no lo sorprendiera en temporada de lluvias.
En otras ocasiones buscaba refugio en la vieja estación de combustible de Santa Clara, donde encendía un pequeño fuego para mitigar el frío.
En una entrevista Adrián dijo ser originario de Durango y tener 37 años, aunque aparentaba más de 50.
Admitía haber tenido problemas de adicciones, pero hablaba con serenidad, sin rencor. “No tengo familia, pero tengo a mis perros.
A León lo quiero mucho, aunque a veces no tenga qué darle de comer”, decía.
El Sistema Municipal DIF de Huamantla lo atendió en diversas ocasiones. “Se le brindó ropa, alimento y apoyo para reincorporarse a la sociedad.
Por un tiempo aceptó la ayuda, pero volvió a su vida libre, de caminante solitario”, recordó Miguel Salinas Hernández, servidor público del Ayuntamiento.
Para muchos, “El Cobijas” representaba una lección de resistencia. “Era un hombre de bien, de esos que no hacen ruido, pero dejan huella”.
La población, prefería mantener distancia, temerosa de su aspecto descuidado.
Este viernes, Adrián Molina fue hallado sin vida en un predio del ejido Santa Clara, acompañado de sus dos perros, sus más fieles guardianes.
La Fiscalía General de Justicia del Estado realizó el levantamiento del cuerpo; si nadie lo reclama, podría ser sepultado en la fosa común.
El alcalde Juan Salvador Santos Cedillo lamentó su muerte y reconoció que era un personaje conocido y querido por la comunidad. “Formaba parte del día a día de Huamantla. Lo recordaremos como alguien que, pese a todo, siempre conservó su dignidad”, expresó.
Al anochecer, varios vecinos lo evocaron como solía despedirse: un guiño y un gesto amable con la mano derecha, antes de caminar rumbo a su refugio.
Hoy, “El Cobijas” ya no está, pero su memoria queda en las calles que tanto recorrió y en el eco de los pasos que, por años, acompañaron su silencio. De sus perros El León y El Negro no se sabe qué pasará.