HUAMANTLA HOY

La Niña del Antiguo Hospital de Huamantla

Basado en hechos reales

HUAMANTLALEYENDAS

Por: Gisela Montiel Loaiza

11/2/20252 min read

Huamantla, Tlax.- Sábado 01 Noviembre 2025.- Basado en hechos reales.- Narran que en la actual Jurisdicción Sanitaria, donde hace muchos años funcionó el Hospital General de Huamantla, el tiempo parece haberse detenido. Entre sus muros aún resuenan ecos de voces apagadas, de llantos, de pasos que no se fueron del todo.
En aquellos años, el hospital recibía a los heridos de accidentes carreteros, a los enfermos que llegaban de los municipios cercanos, y a quienes no lograban sobrevivir a las operaciones.
Muchos partieron ahí, dejando tras de sí el susurro del dolor y la esperanza truncada.
Entre todas esas almas que el destino dejó vagando, hay una que sobresale por su inocencia. Es la de una niña, vestida de blanco, de unos ocho años, que aparece en los pasillos cuando el silencio se hace más profundo.
Los trabajadores la han visto caminar lentamente, con los pies descalzos y la mirada triste, como si buscara algo que perdió en aquel lugar.
Algunos sienten un escalofrío cuando su sombra se refleja en los ventanales, otros escuchan pasos diminutos detrás de ellos, y no faltan quienes juran haber oído un suspiro infantil cuando cae la noche.
Sin embargo, hay quienes no perciben nada: dicen que a la niña solo la ven los que aún creen.
Los empleados colocan una veladora en su honor. Todos cooperan, convencidos de que esa pequeña llama alumbra su camino hacia la paz. Pero, aun con la luz encendida, los lamentos regresan cuando oscurece, y los pasillos vuelven a cobrar vida con ruidos, murmullos y puertas que se abren lentamente sin razón.
Nadie sabe quién fue, ni por qué su alma sigue ahí.
Algunos piensan que murió en una operación, otros que fue una víctima de un accidente carretero.
Lo cierto es que su presencia se ha vuelto parte del lugar, como si el hospital mismo la hubiera adoptado para siempre.
Y así, entre las sombras del antiguo hospital, la niña continúa su andar silencioso.
Relatan que si alguna noche pasas por ahí y ves titilar una vela solitaria, guardes silencio… porque puede ser que ella esté cerca, buscando aún la luz que le prometieron.
Por eso, en la jurisdicción sanitaria, todos la recuerdan con un susurro temeroso y un poco de ternura:
la Niña del Antiguo Hospital de Huamantla.